Caso Cassandra Vera, esta es mi opinión

Sobre el caso de Cassandra Vera y la sentencia dictada por la Audiencia Nacional


Vídeo vía Verne El País

Después de todo lo hablado y escrito, después de ver los famosos tuits transcritos en medios de comunicación como: Los 13 tuits que han costado un año de cárcel a una joven de 21 años, leer los comentarios de los tuiteros, escuchar las opiniones de los tertulianos y demás, tengo la clara sensación de que hay un problema de excesos en todo este caso que me gustaría enumerar:

Por parte de Cassandra Vera

Exceso de ignorancia

Creo que una buena parte de la juventud, en gran medida por no haber vivido la época más cruenta de la banda terrorista y la de transición de este país, tiene una percepción de ETA tergiversada y que pueden tomar a chanza. Y no hablo de desconocimiento porque no haya leído sobre el tema o estudiado en libros o hemerotecas, sino de vivirlo, de ver las noticias el día de los hechos, sentir el miedo en el cuerpo y verlo en la cara de la gente al salir a la calle porque podría pasar en cualquier sitio en cualquier momento, el silencio y la tristeza por las calles el día de un atentado, las imágenes de las consecuencias, las manifestaciones de protesta (como la de Miguel Ángel Blanco en 1995 en la que pude participar con mi madre cuando contaba con algo menos de 15 años), las decenas de muertos provocados por los diferentes comandos en diferentes puntos geográficos en España, como la matanza de Vallecas en Madrid en 1996, o los secuestros a empresarios como Emiliano Revilla y tantos otros para obtener financiación. ETA sirvió para su propio beneficio y su propia causa cuando atentó contra Carrero Blanco, un acto que benefició colateralmente al resto de los españoles que deseaban el fin del régimen de Franco, pero que no miraba por España en su conjunto. Algo que, con 21 años en la actualidad (16 o 17 años cuando lanzó el primer tuit) Cassandra es muy complicado que pudiera comprender.

Exceso de inocencia

Cada comentario jocoso, cada chiste sarcástico, puede provocar que alguien se sienta herido y molesto y, por tanto, motivar consecuencias o movimientos de denuncia contra dichos comentarios. Da igual que sea de un lado o de otro, siempre habrá alguien que se pueda sentir dolido y actuar contra la persona que está haciendo dichas chanzas. Las redes sociales son medios públicos y la repercusión de nuestros comentarios no es la misma que cuando hablamos con nuestro grupo de amigos en privado. Si esos comentarios son amplificados por las opiniones y difusión de terceros en las diferentes redes sociales, lo que era una tontería se puede convertir en una bomba de relojería.

Por parte de la Audiencia Nacional

Caso Cassandra Vera, esta es mi opinión

Exceso de rigor

Uno de los grandes problemas que hay en este país es que muchos jueces no actúan según el sentido común, sino que lo hacen por derecho como marcan las leyes. Un juez debe interpretar las leyes y dictar las sentencias que se ajusten a cada caso. En este de Cassandra Vera, para mi entender, se han excedido por completo. Lo primero porque se trata de unos comentarios realizados por una adolescente, y todos sabemos que los adolescentes no tienen un sentido de la responsabilidad demasiado desarrollado para entender las posibles consecuencias de sus actos. Ellos tienen una verdad, que suele estar equivocada por norma habitual, y van con ella adónde sea portándola con orgullo. Eso denota estupidez pero poco más y esos detalles son los que tiene que interpretar el juez.

Exceso de dureza

Creo que un tirón de orejas económico o de trabajo social habría sido más que suficiente para darle un escarmiento. Condenarla a un año de cárcel por un delito de humillación a las víctimas me parece a todas luces excesivo. El sarcasmo forma parte de la sociedad y chistes hirientes se han hecho toda la vida y se harán, por lo que esta condena sienta un peligroso precedente por el cual cualquiera puede denunciar a cualquiera por decir gilipolleces. Sobre todo, cuando estás en la edad con la media más alta de gilipolleces por palabras pronunciadas.

Exceso de irresponsabilidad

El no entender las consecuencias que tendría en la sociedad una sentencia como esta, en un caso como este, es de una ignorancia absoluta. Y en el caso de haber dictado la sentencia siendo conocedores de lo conllevaría por una buena parte de dicha sociedad es de una irresponsabilidad supina.

Conclusión sobre el caso de Cassandra Vera

Lo dicho, un caso lleno de excesos por todas las partes, que está generando un aluvión de críticas y comentarios probablemente mucho más graves en algunos casos que los vertidos por la propia Cassandra Vera, y que, de seguir los mismos pasos, provocaría que una cuarta parte de la población española tuviera que estar condenada o encarcelada. Un dislate.

¡Si te gusta lo que lees no dejes de compartir y comentar!

 

Has visto esto?…

Anuncios

Autor: carlosvenegasdc

Ilustrador, diseñador gráfico y webmaster, realizo también servicios editoriales (corrección ortotipográfica y de estilo, maquetado para ebook e impreso y diseño de cubiertas). Community Manager, redactor de contenidos y aprendiz de SEO. Alegre, entusiasta y soñador. Me encanta escribir y dibujar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s